Empresas españolas de ingeniería: un referente en el sector energético Saltear al contenido principal
Las Empresas Españolas De Ingeniería Se Han Posicionado Como Un Referente En El Desarrollo De Infraestructuras Energéticas A Nivel Internacional

La ingeniería está íntimamente ligada al desarrollo de los países. América Latina, Oriente Próximo, Asia y Europa son los principales escenarios de las grandes obras de infraestructuras eléctricas, gas y refino que las empresas españolas de ingeniería y construcción están actualmente ejecutando.

Las principales compañías españolas de este sector se han situado como referentes mundiales en campos de desarrollo tecnológico como las energías renovables, las infraestructuras, las plantas industriales o la minería. La diversificación geográfica, la apuesta por servicios especializados y el amplio recorrido de los desarrollos energéticos les han permitido superar con éxito los embates de la depresión.

VÍA: OILGAS

Autor: Joaquín García Rico. Consejero Delegado de TSK

En un planeta donde la población pasará de los 7.000 millones de personas actuales a los 10.000 millones en el 2050, con las tres cuartas partes viviendo en ciudades, existirá una enorme presión sobre el suministro de la energía eléctrica y de agua, con la consiguiente necesidad de inversiones en infraestructuras que permitan el acceso al agua potable y electricidad.

En lo que se refiere a la energía, el cambio climático está sin duda transformando el sector con la transformación del mix energético con un peso cada vez mayor de las energías renovables, las cuales han cambiado totalmente las reglas del mercado.

Las energías renovables están siendo un poderoso actor en la reducción de los precios de la electricidad al por mayor, pero a costa de unos precios más elevados al consumidor final y una mayor volatilidad y menor fiabilidad en el sector.

Las empresas españolas son líderes en energía solar, eólica o biomasa, donde estamos ejecutando los proyectos más significativos a nivel mundial.

La inversión solar a nivel mundial ascendió a 160.800 millones de dólares en 2017, un 18% más que el año anterior a pesar de las reducciones de costos. Poco más de la mitad de ese total mundial, 86.500 millones de dólares, se gastó en China. Esto fue un 58% más que en 2016, con un estimado de 53 gigavatios hora de la capacidad fotovoltaica instalada añadida en 2017, desde 30 gigavatios hora en 2016.

La energía eólica fue el segundo sector con mayores inversiones.

Los sectores restantes quedaron muy atrás, con biomasa y conversión de residuos en energía con una caída del 36% con 7.700 millones de dólares, biocombustibles con una reducción del del 3% con 2.000 millones de dólares, pequeña hidroeléctrica 14% menos con 3.400 millones de dólares.

Las inversiones se focalizarán en los países emergentes donde las necesidades son enormes, la emergencia y posterior urbanización de estos países generará una enorme tensión sobre la demanda de materias primas, lo que también conllevará inversiones en la extracción, transporte y almacenamiento, así como en plantas industriales.

En cuanto a inversiones en energía convencional, no se ejecutarán tantos proyectos de máquinas grandes, y la tendencia nos indica que cada vez habrá más proyectos híbridos de potencia mediana combinados con otras tecnologías y más cercanos al consumo.

 

Oportunidad de crecimiento

Con todo ello el sector seguirá ofreciendo oportunidades de crecimiento para aquellas empresas que sean capaces de ofrecer a sus clientes proyectos más eficientes en cuanto a tecnología, coste y plazo.

Uno de los requisitos para este desarrollo internacional de las ingenierías españolas ha sido ser capaces de probar experiencias previas en proyectos similares y en este sentido las empresas españolas nos hemos beneficiado del conocimiento adquirido antes de la crisis en nuestro país. Las tecnologías de generación eléctrica en España son punteras: ciclos combinados, renovables, plantas de regasificación, etc., nos han permitido posicionarnos como líderes en el desarrollo y construcción de este tipo de infraestructuras.

Tras una de las mayores crisis de la historia y con un país dotado y equipado de infraestructuras modernas, las oportunidades estaban en el exterior, pero consolidarse en los mercados internacionales requiere de un tremendo esfuerzo, formación, experiencia e inversión. La internacionalización es siempre un proceso complejo.  Primero debes analizar las capacidades de tu organización; se debe contar con personal con los conocimientos adecuados, y hay que ser sobre todo paciente, siendo imprescindible un perfil abierto y flexible que permita la adaptación necesaria a cada país.

Los años de crisis económica obligaron a muchas empresas a reestructurarse y a salir a los mercados exteriores con mas o menos fortuna, pero después de muchos sacrificios, la realidad es que hoy España es un país más exportador, más competitivo y más diversificado.

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